¡Hola! Me llamo:

MÓNICA GONZÁLEZ FIESTAS

¿Me quieres leer con atención? 

 

¿Sabes quién es? 


Si eres tan millenial como yo sabrás que es Buffy Cazavampiros (o en inglés Buffy the vampire Slayer). 

Y si quieres saber qué relación tiene conmigo, te lo cuento un poco más adelante, pero antes quiero hablarte de mis apellidos. ¿Te has fijado cuáles son?

Aunque si antes deseas suscribirte a mi newsletter donde te hablaré de mí, de historias interesantes, técnicas para aprender idiomas (y por supuesto te venderé algún producto) puedes hacerlo aquí:

Y sí, como había dicho antes, te lo digo de verdad: mis apellidos son González y Fiestas.

No sé cómo surgió el apellido, pero yo creo que era bastante sarcástico.

¿Y por qué, Mónica?

Puff… Bueno, mi abuelo materno nunca ha sido el alma de la fiesta, pero en cambio a mí, lo que me gusta muchísimo es bailar en pareja. 

¡Y bachata en especial!

Sí, sé que en la imagen de arriba Homer no está bailando bachata, pero en realidad con bailar cualquier cosa yo soy feliz. Aunque obviamente eso no es todo lo que me gusta, claro… 

¡Pero me estoy enrollando! 

Y creo que si estás aquí es para saber un poco sobre mí y cómo te puedo ayudar, ¿no crees? 

Así que mira, empecemos por el principio:

Me llamo Mónica, soy millenial yviejoven”.

Casi toda mi vida he vivido en Guadalajara (España), pero soy MADRILEÑA DE CORAZÓN. De hecho, sé más cosas de Madrid que la gente que ha vivido toda su vida allí. 

…Y de pequeña me enseñaron TAN MAL el inglés que durante décadas lo odié profundamente. 

¿Pero tanto, tanto?

Sí, sí. Como díaría Buzz Lightyear: ¡Hasta el infinito y más allá!

¿Y eso por qué?

Buff… A ver, la verdad es que pasaron muchas cosas, pero la más importante es que, con seis y siete años, mi profesora de inglés me gritaba cuando le iba a preguntar algo. 

Afortunadamente ya no recuerdo qué era, pero para evitar sus gritos me enseñó a copiar los ejercicios de mis compañeros de clase muy bien. 

Así que imagínate: dos años académicos de inglés tirados a la basura.

Con un odio extremo al idioma… 

Y sintiéndome estúpida durante los quince años siguientes porque al resto de mis compañeros de clase se les daba muchísimo mejor el inglés que a mí… ¿Y sabes qué?

¿Qué?

Que el resto de asignaturas también se les daba muy bien. 

¡Todo el mundo era mejor que yo! Así que mi autoestima estaba por los suelos

 

Bueno, miento. Había una persona a la que le iba peor que a mí y no por ser idiota, sino por no esforzarse.

Si no te esfuerzas, puedes ser todo lo inteligente que tú quieras que nunca llegarás lejos. 

Esa ha sido una de las mayores lecciones que he aprendido, así que siempre he tratado de no rendirme. 

Esta es una de las historias de mi vida, pero como me gusta tanto Madrid, sé más historias que todos mis amigos juntos. 

Así que, si quieres saber más cosas sobre el español y la cultura hispana (aunque especialmente de Madrid) puedes saber más aquí.

Mónica, ¿y cómo narices has pasado de ser una estudiante horrible a ser profesora de español para adultos extranjeros?

¿Recuerdas a Buffy Cazavampiros? Todo se lo debo a ella.

¡Hombre! ¡Por fin hablarás de ella!

A ella y a mi obsesión adolescente de ver una y otra y otra vez todas las temporadas de Buffy Cazavampiros.

En aquella época la serie ya había terminado desde hacía bastante tiempo. Tanto, que yo sabía que no iban a volver a hacer nada más.

Nada más.

Pero yo necesitaba algo nuevo.

Nuevo.

Así que la empecé a ver subtitulada al español y algunos episodios incluso subtitulados al inglés. 

Quizás te parezca extraño porque muy probablemente en tu país siempre se ven las series y las películas subtituladas, pero en España hay una cultura muy fuerte por ver absolutamente todo doblado. 

Así que sí, podríamos decir que gracias a la serie de Buffy Cazavampiros empecé a cogerle el gusto a ver las series y películas en V.O.S.E. (Versión Original Subtitulada al Español). Sí, ella me atrapó.

Las historias sobre mi vida continúan, por supuesto. Sin embargo, para parecer todo un experto con tu familia cuando venga a visitarte a Madrid ¡te recomiendo que te suscribas a mi newsletter!

Ya, sí, genial. Sin embargo, no estás explicado por qué eso te ayudó a ser profesora de español para adultos extranjeros.

Espeeeeeeeera.

Bueno, como iba diciendo, mi inglés era horrible todavía en la adolescencia. Ya empezaba a entender algo y solamente de manera aislada, pero con eso no se va a ningún lado y yo me iba a la universidad.

Sí, me costó muchísimo aprobar todos los cursos, pero llegó el momento de elegir una carrera universitaria ¿y sabes qué?

Tú dirás…

Pues que, como casi todos los adolescentes a esa edad, yo no tenía ni idea de qué quería hacer con mi vida, pero como veía las noticias por la mañana decidí que haría Periodismo.

Hmmmm… ¿pero tanto te gustaban las noticias?

¡Qué va! Y de hecho ahora no me gusta estar TAN informada como en aquel momento… las noticias siempre son muy tristes y depresivas

Bueno, vale. Lo que tú quieras, pero vuelves a enrollarte.

Lo sieeeeento.

Vale, como iba diciendo, da igual a qué carrera universitaria vayas en España que sí o sí vas a necesitar tener un mínimo de inglés.

Y yo, por supuesto, no llegaba a ese mínimo.

Así que, aparte de ir a una academia de inglés para odiar más el inglés e intentar aprobar ese maldito examen que me daría un título universitario (que al final lo conseguí), me fui a Malta.

¿A Malta?

Sí, sí. Yo quería buen tiempo y la verdad es que la fiesta que había ahí no me parecía mala idea. ¡Bailé muchísimo!

Sin embargo, en ese mes que estuve descubrí un mundo. Mi mundo

¿Por qué?

Porque el ambiente era TAN multicultural que me enamoré. 

Imagínate a mí: hablando de que España esto, España lo otro… 

Parecía una agencia de turismo recomendando tanto España (y es que descubrí que en ese mes incluso echaba mucho de menos los bares españoles ¡y eso que no bebo!). 

Y, claro está, conocer la cultura del resto de países me parecía muy chula.

Era un mundo que nunca había vivido antes y era muy guay

¿Y el inglés?

¿Sí?

Pues eso… ¿Lo aprendiste de una vez o qué?

A ver, pues en un mes no da tiempo a aprender nada, pero me di cuenta de que era comunicativa

¡Tenía el nivel suficiente para desenvolverme en inglés! 

Por supuesto no lo hablaba perfecto, pero me entendían. Así que mi autoestima mejoró bastante en ese sentido. ¡Yuju!

Me sentí muy orgullosa después de todos mis años de sufrimiento. 

De todos modos, aparte del asunto de aprender inglés, la cuestión es que supe que quería enseñarle español a los extranjeros. 

¿Sabes lo emocionante que es descubrir tu vocación? ¡Es maravilloso! ¡Lo conseguí!

Así que nada… A partir de ahí vi la luz al final del túnel y terminé Periodismo y me formé para ser profesora de español para adultos extranjeros

¿Y qué pasó después?

Ah, pues que entendí que no era estúpida ni se me daban mal los idiomas. Simplemente me habían enseñado el inglés con una metodología obsoleta e inadecuada. 

Así que, a día de hoy, sigo aprendiendo inglés a mi ritmo, busco nuevas metodologías científicas para estar a la última ¡Y he desarrollado una pasión por el italiano inimaginable! ¡E incluso me dicen que lo hablo genial! 

De hecho, si quieres aprender más español con mi newsletter vas a poder conocer muchísimas expresiones coloquiales. Tan solo tienes que introducir tu correo electrónico aquí:

¿Y te esperabas ese entusiasmo que tienes ahora hacia los idiomas?

De niña no me lo hubiera creído nunca, pero saber la técnica para aprender un idioma hace casi magia. 

Y, mira que yo sé español (qué raro, ¿no?), pero otra de las cosas que me fascinan de mi idioma es la gramática que hay detrás y, lo más importante: la intención que tiene un español cuando dice una cosa y no otra cosa.

Así que esta es, de alguna manera, la historia de mi vida: llena de esfuerzo y perseverancia.

Mi vida me ha enseñado que no soy la única, que cada persona tiene su ritmo y su momento. 

Así que en mis clases trato de aplicar esas enseñanzas mientras hago que se sientan muy, muy a gusto hablando en español. 

A propósito, como no había puesto una foto de mí antes, aquí me tienes.

 

Sin embargo, antes de verme, tienes que saber algunas cosas…

Soy una mujer pequeña (mido 1’57) y los chistes de bajitos me hacen gracia. ¿Sabes quiénes son los liliputienses? ¡Pues yo soy una de ellas!

Sin estilo (y es fácilmente demostrable porque aparte de ir con camisetas turísticas y con universidades en las que nunca he estudiado no me gusta comprar ropa). 

Tampoco me gusta maquillarme…

Ni pintarme las uñas…

Me confunden a menudo con una menor de edad. Supongo que es parecido a lo que les ocurre a muchos hombres cuando se afeitan.

NO me gusta tomar el sol porque me quemo

Soy transparente porque soy muy blanca (al menos para el estándar español), no me maquillo y no me gusta decir mentiras.

Me gustan los juegos de palabras y los chistes muy malos, como el que has leído en el párrafo de arriba.

Mis amigos me hacen bullying porque no les hacen gracia mis chistes y los sigo haciendo

Me gustan tanto los perros que estoy tan obsesionada que soy voluntaria los sábados en una protectora.

¿Preparado para verme?

Haz scroll hacia abajo:

Mira, estos somos “mi perro gigante” y yo (aunque en realidad no es mío, sino de la protectora):

¡Y esta soy yo! Si quieres saber más de mí, puedes suscribirte a mi newsletter para conocerme un poco más. 

 

¿Por qué? Porque aparte de cultura, metodología y de productos, también contaré historias que he vivido y que te motivarán para seguir aprendiendo español.

¿Tienes alguna pregunta? Puedes contactar conmigo en info@spanishteachermonica.com